¿Una deuda cuando prescribe? No es tanto como crees…

Que toda deuda que alguien tenga, la pague pronto sin que nada lo detenga.

Aunque suene un poco graciosa la rima escrita anteriormente es importante estar al día con las obligaciones, en lo que a cuentas por pagar, se refiere.

Casi todo el mundo, hoy en día, tiene algún tipo de deuda pendiente, bien sea porque ha solicitado un préstamo bancario para comenzar un negocio, comprar una vivienda o un coche, cancelar sus tarjetas de crédito, o para realizar el viaje de sus sueños.

También puede tener deudas porque adquirió mercancía a crédito, se ha atrasado en el pago del alquiler de la vivienda, o porque le pidió dinero prestado a sus padres o a un amigo. En fin, las deudas pueden ser muy variadas.

En ese sentido, tal vez alguien pudiera preguntar: ¿Con el paso del tiempo las deudas pueden prescribir? ¿Tienen fecha de vencimiento o pueden desaparecer con el tiempo?

En nuestro país España, la mayor parte de los plazos de prescripción de las deudas están regulados por la ley, y según sea el caso, su tiempo de caducidad se estima en un periodo que oscila entre los tres y quince años.

Vale decir que hay dos condiciones que deben darse simultáneamente para que una deuda prescriba:

1.- Que el cobrador o acreedor no haya llevado a cabo algún tipo de acción judicial o extrajudicial, en el sentido de exigir el pago.

2.- Que la persona que tiene la deuda, también llamado deudor, no la haya reconocido ni aceptado.

Vale decir que si esas dos condiciones se cumplen, entonces, hablando en términos legales, la persona no está obligada a pagar.

Es importante señalar que en ese caso el acreedor ha perdido el derecho de reclamar esa deuda.

Generalmente eso no ocurre, pues casi siempre el acreedor inicia el respectivo proceso de reclamo de la deuda, después del cual se paraliza, automáticamente cualquier causa de prescripción de la misma.

Antes de continuar, es importante hacer la observación siguiente: todas las deudas pueden prescribir, su plazo de prescripción va en función de su tipo, sin embargo, es aconsejable que las personas no esperen deliberadamente a que pase el tiempo y la deuda prescriba, pues esto le puede ocasionar múltiples problemas legales, además, también tendrá que lidiar con los altos costos asociados al proceso judicial.

Las deudas prescriben de acuerdo a su tipo

Según la ley 42 promulgada el 5 de octubre del año 2015, si una deuda procede de un contrato personal, la misma prescribe a los cinco años. Después de ese tiempo, el deudor no tendrá que afrontar legalmente dicho compromiso, siempre y cuando se cumplan, simultáneamente, las dos condiciones citadas anteriormente: que el cobrador no haya reclamado la deuda y que el deudor no la haya admitido.

En este apartado citaremos algunas de las deudas más comunes y su tiempo de vencimiento.

1.- Las multas o infracciones de tráfico

En este particular se pueden dar dos casos diferentes: primero: cuando prescribe la infracción por la multa, y segundo: cuando caduca la multa.

Tratándose del primer caso, éste se refiere al tiempo que tiene la Dirección General de Tráfico o el ayuntamiento para multarnos. Es de subrayar que la caducidad de este tipo de infracciones depende de su clasificación: leves, graves y muy graves.

De allí que para las sanciones leves, el plazo ha sido fijado en tres meses, mientras que para el resto de las infracciones el plazo quedó establecido en seis meses. Si después de transcurrido ese tiempo no se notifica la sanción, la misma prescribe.

En lo que respecta al segundo caso, es importante indicar que el lapso en el que podrán reclamarle al sancionado por las faltas leves es de cuatro años, y uno para el resto de ellas.

2.- Las tarjetas de crédito, impuesto municipales y alquileres de inmuebles

Las obligaciones de pago asociadas a las tarjetas de créditos, según la ley, prescriben a los cinco años. No obstante, ellas tienen algo, que al igual que las deudas con Hacienda e hipotecarias: generalmente, no caducan, siguen allí.

A los cuatro años prescriben las deudas por impuestos municipales, sin embargo, es importante subrayar que los ayuntamientos, generalmente, son muy insistentes en el cobro de este tipo de obligaciones.

Al igual que las tarjetas de créditos, las deudas por alquileres de inmuebles prescriben a los cinco años. Difícilmente algún arrendador dejará transcurrir un lapso de tiempo tan largo para recibir el pago del dinero que le deben.

3.- Seguridad Social, Hipotecas y hacienda

Los compromisos pendientes con la Seguridad Social caducan a los cuatro años. Por ello, es bastante difícil que se alcance el límite del tiempo establecido, sin que el acreedor no haya recibido hasta el último euro que se le tenía pendiente.

Por su parte, la ley establece que para que prescriba una deuda hipotecaria deben transcurrir veinte años después de su fecha de vencimiento. Es prácticamente imposible que este tipo de deudas no sean saldadas, pues de no cancelarse, el banco procederá al embargo del inmueble y luego lo subastará.

En lo concerniente a los compromisos adquiridos con Hacienda, los mismos expiran a los cuatro años. En ese sentido pueden ocurrir dos cosas que harán que esta deuda sea saldada en poco tiempo: el acreedor notificará al deudor del saldo pendiente, o simplemente le cargará la cantidad a su cuenta corriente.

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