En Ingreso Digital trabajamos para que nuestros contenidos sobre gestión empresarial, procesos, tecnología, automatización e inteligencia artificial sean precisos, útiles y estén actualizados. Aun así, una información puede quedar desactualizada, contener una imprecisión o necesitar una aclaración después de su publicación.
Nuestra política de correcciones explica cómo revisamos los posibles errores, cuándo modificamos un contenido y qué criterios utilizamos para hacerlo.
Qué consideramos una corrección
Consideramos que un contenido necesita corrección cuando detectamos que una afirmación objetiva es incorrecta, incompleta de forma relevante o puede inducir a una interpretación equivocada.
Entre las situaciones que pueden justificar una corrección se encuentran:
- Datos incorrectos. Cifras, fechas, nombres, características o referencias que no se corresponden con la información disponible.
- Información desactualizada. Cambios en normativa, herramientas, funcionalidades, procesos, precios u otras condiciones que afecten a la utilidad del contenido.
- Atribuciones incorrectas. Información asignada a una fuente, empresa, institución o persona equivocada.
- Errores de interpretación. Explicaciones que pueden generar una conclusión distinta de la que respaldan las fuentes utilizadas.
- Enlaces o referencias obsoletos. Recursos que hayan cambiado, desaparecido o dejado de respaldar adecuadamente una afirmación.
Cómo revisamos un posible error
No modificamos automáticamente una publicación ante cualquier comentario recibido. Primero comprobamos qué información está siendo cuestionada y qué evidencia existe para verificarla.
Cuando corresponde, revisamos la fuente original, documentación oficial, información del proveedor o cualquier otra referencia relevante antes de decidir si el contenido debe modificarse.
Nuestros criterios generales sobre selección y uso de fuentes pueden consultarse en la política de fuentes de Ingreso Digital.
Qué hacemos cuando confirmamos un error
Si comprobamos que existe un error relevante, corregimos la información afectada intentando mantener intactas las partes del contenido que siguen siendo válidas.
La actuación dependerá del tipo de problema:
- Corregimos el dato o afirmación incorrecta.
- Aclaramos una explicación cuando el problema está en la forma de presentar la información.
- Actualizamos datos que hayan cambiado desde la publicación.
- Sustituimos referencias cuando una fuente deja de ser válida o existe otra más adecuada.
- Eliminamos información cuando ya no puede respaldarse de forma suficiente o ha dejado de ser relevante.
Corrección y actualización no significan lo mismo
Una corrección se realiza cuando detectamos que una información publicada era errónea o podía resultar engañosa.
Una actualización, en cambio, puede ser necesaria aunque el contenido original fuera correcto. Es habitual, por ejemplo, que cambien las funcionalidades de un software, aparezcan nuevas formas de automatizar un proceso o evolucione la normativa que afecta a una actividad empresarial.
En ambos casos buscamos que el contenido siga ayudando al lector a comprender el problema empresarial y tomar decisiones basadas en información vigente.
Cómo tratamos las correcciones en contenidos sobre software
Los contenidos sobre herramientas empresariales requieren una atención especial porque sus funcionalidades, planes, integraciones y condiciones pueden cambiar con frecuencia.
Cuando detectamos uno de estos cambios, revisamos si afecta únicamente a un dato concreto o si modifica también nuestra valoración sobre la utilidad de la herramienta para determinadas empresas o procesos.
Puede consultarse el enfoque específico que seguimos en cómo evaluamos software.
Cómo tratamos las correcciones en casos de estudio
En los casos de estudio diferenciamos entre los hechos observados y las conclusiones que pueden extraerse de ellos. Si detectamos un error en los datos de partida, resultados o circunstancias descritas, revisamos también si ese cambio afecta a la interpretación realizada.
Nuestra forma de elaborar este tipo de contenidos se explica en la metodología de casos de estudio.
Qué no consideramos necesariamente un error
No toda discrepancia implica que un contenido sea incorrecto. En gestión empresarial existen decisiones que pueden variar según el tamaño de la empresa, los recursos disponibles, el sector, el proceso analizado o los objetivos perseguidos.
Cuando una afirmación representa una valoración editorial, intentamos presentarla como tal y explicar el contexto en el que puede ser aplicable. Una opinión diferente puede justificar que revisemos el contenido, pero no supone por sí sola que exista un error factual.
Esta separación entre datos verificables, información atribuida e interpretación propia forma parte de nuestra metodología editorial.
Cómo comunicar una posible corrección
Si detectas una posible incorrección en un contenido de Ingreso Digital, puedes comunicárnosla a través de nuestra página de contacto.
Para ayudarnos a comprobarla con mayor rapidez, recomendamos indicar la URL afectada, la información que consideras incorrecta y, cuando sea posible, la fuente o documentación que respalde la corrección propuesta.
Nuestro compromiso con la información publicada
Corregir un contenido cuando aparecen mejores datos no reduce su valor editorial. Al contrario, forma parte del trabajo necesario para mantener una fuente útil y fiable.
En Ingreso Digital buscamos que nuestros contenidos ayuden a empresas, pymes y profesionales a organizar, controlar, digitalizar y mejorar su gestión. Para cumplir ese objetivo necesitamos revisar lo publicado, reconocer los errores cuando existen y actualizar la información cuando el contexto empresarial o tecnológico cambia.
Puede conocer más sobre el proyecto en Sobre Ingreso Digital y sobre los criterios generales que utilizamos para elaborar nuestros contenidos en nuestra metodología editorial.
